Reconocimiento al Dr. Gustavo Hanna tras más de 33 años de trayectoria en el ISTEEC
Con motivo de su jubilación, el rector del ISTEEC dedicó unas sentidas palabras al Dr. Gustavo Hanna, el docente con mayor trayectoria de nuestra institución
Después de más de 33 años de docencia ininterrumpida, el Dr. Gustavo Hanna concluye una etapa fundamental de su vida profesional en el ISTEEC.
Desde su llegada, en 1993, acompañó a generaciones de estudiantes y compartió con docentes, autoridades y demás integrantes de la comunidad educativa numerosas transformaciones, proyectos y desafíos institucionales. Su compromiso con la enseñanza y su extensa trayectoria dejaron una huella imborrable en la historia del Instituto.
Con motivo de su jubilación, el rector del ISTEEC, Prof. Hugo Farina, le dedicó las siguientes palabras:
Querido Dr. Gustavo Hanna hasta siempre !!!!
Hoy me toca escribir algo que, sinceramente, no es fácil.
Después de más de 33 años de docencia ininterrumpida en el ISTEEC, se jubila el Dr. Gustavo Hanna. El docente con mayor trayectoria de nuestra institución.
Pero para mí, decir solamente eso sería contar una parte muy pequeña de la historia.
Gustavo llegó al ISTEEC en 1993. Desde entonces pasaron generaciones de estudiantes, docentes, autoridades, planes de estudio, cambios, crisis, proyectos, alegrías y seguramente algún que otro incendio institucional… de esos que quienes llevamos muchos años acá conocemos bien.
Y Gustavo estuvo siempre.
Pero hoy no quiero despedir solamente al profesor, al profesional ni al hombre que dedicó más de tres décadas a enseñar.
Hoy quiero hablar de mi amigo.
Porque después de tantos años compartidos, Gustavo es mucho más que un compañero de trabajo. Es uno de esos amigos que la vida, generosamente, termina convirtiendo en familia. Casi un hermano.
Compartimos aulas, proyectos, discusiones, decisiones, preocupaciones, innumerables charlas y también muchas risas. Nos vimos atravesar distintas etapas de nuestras vidas y, en todo ese camino, hubo algo que nunca cambió: saber que podíamos contar el uno con el otro.
Y eso, con los años, uno aprende que vale muchísimo.
Gustavo deja en el ISTEEC algo que no figura en ningún legajo: una huella.
Está en los miles de estudiantes que pasaron por sus clases, en los colegas con quienes compartió estos 33 años y en una institución que también es lo que es gracias a personas que decidieron dedicarle una parte enorme de su vida.
Por eso no quiero decirte “adiós”, Gustavo.
Primero, porque te conozco y sospecho que jubilarte no significa precisamente quedarte quieto.
Y segundo, porque los amigos de verdad no se jubilan.
Cambian los horarios, desaparecen algunas obligaciones y, con un poco de suerte, empiezan a aparecer más momentos para disfrutar de todo aquello que durante tantos años quedó esperando detrás de las responsabilidades.
Como Rector del ISTEEC, solo puedo decir gracias.
Gracias por estos 33 años.
Gracias por tu compromiso.
Gracias por todo lo que enseñaste.
Gracias por haber sido parte de la historia de esta institución.Pero hoy prefiero hablarte simplemente como Hugo.
Gracias, amigo.
Gracias por tantos años caminando juntos.
Gracias por estar en las buenas y, especialmente, en aquellas en las que hacía falta estar.
Gracias por las charlas, por las discusiones, por las risas y por esa amistad que hace mucho tiempo dejó de necesitar explicaciones.Me pone feliz verte cerrar esta etapa sabiendo que dejaste muchísimo detrás tuyo y que todavía tenés muchísimo por delante.
Disfrutá esta nueva etapa. Te la ganaste.
Y quedate tranquilo: del ISTEEC te jubilás…
de nosotros, no.
Un abrazo enorme,
Hugo
Desde el ISTEEC expresamos nuestro profundo agradecimiento al Dr. Gustavo Hanna por su dedicación, su compromiso y su invaluable aporte a la formación de generaciones de estudiantes.
Le deseamos lo mejor en esta nueva etapa, con la certeza de que siempre continuará formando parte de la comunidad y de la historia del ISTEEC.
